Cuba: La Conspiración de Aponte en Puerto Príncipe
30 de enero de 2012, 13:34Por Mabel Guerra García *Camagüey, Cuba (PL) Cuba rememora este año el bicentenario de la Conspiración de Aponte, movimiento abolicionista de la esclavitud acontecido en la isla caribeña entre 1811 y 1812. La acción, dirigida por el descendiente de africano y liberto José Antonio Aponte y Ulabarra y la primera organizada con relevancia nacional, aspiraba además a la ruptura con la metrópoli española en aras de crear una sociedad independiente sobre la base de la igualdad.En muchos lugares, desde el occidente hasta el oriente del país, echó raíces la sublevación de esclavos, a la que se sumaron otros sectores explotados y oprimidos.La conspiración se expandió de La Habana a Remedios, Bayamo, Camagüey y Holguín, pero fue duramente aniquilada por la elite dominante. Hubo una voraz ola de capturas, torturas y ejecuciones de los manifestantes.El 7 de abril de 1812 fueron decapitados su líder y los más cercanos seguidores. La cabeza de Aponte resultó expuesta en una jaula de hierro, en la esquina de Carlos III y Belascoaín (lugar donde hoy está la Gran Logia Masónica), en la capital cubana.Preponderante participación en este acontecimiento histórico tuvo Santa María del Puerto del Príncipe, hoy provincia cubana de Camagüey, hecho poco conocido, confirman aquí estudiosos del tema.Nuevas indagaciones, sustentadas en las actas capitulares de la villa desde junio de 1811 hasta abril de 1812 y debatidas en el I Encuentro José Antonio Aponte in memóriam, efectuado 21 y 22 de enero en Camagüey, corroboran en la región, en la época, los temores a los negros insurrectos, eufemísticamente llamados "enemigos domésticos".Lo que sucedía en el territorio era calificado como una amenaza terrible, por lo cual se creó una junta de policía a fin de mantener la tranquilidad que, se decía, habían resquebrajado los negros libertos y esclavos (enemigos domésticos). Sobrevinieron luego medidas de mayor control sobre ellos.Trasciende en los sondeos que a los negros y mulatos se les tildaba de borrachos, cuyos excesos bajo los efectos del alcohol les provocaba realizar actos fuera de la ley. Así se trataba de trastocar en el ambiente lugareño cuanto realmente estaba sucediendo.Era una manera de eliminar de la conciencia de la época la posibilidad de la presencia de un pensamiento lógico y de resistencia ante la esclavitud por parte de los de color, aseguró la historiadora cubana Kezia Zabrina Henry.Por ese entonces los sucesos de la Revolución de Haití habían calado hondo en la conciencia de los cubanos de todas las capas sociales, e incluso, la dominación esclavista veía la Conspiración de Aponte desde la experiencia de ese país.El investigador José Luciano Franco sentó que "desde el mes de septiembre de 1811 -antes de las fiestas de la Caridad- en la villa de Santa María del Puerto del Príncipe el tema preferido de las conversaciones populares, tanto de blancos como de negros, era de que cesaría la esclavitud".Las notas recogen un plan preliminar de sublevación de los esclavos, motivados por rumores de libertad negada por los ricos propietarios de Puerto Príncipe. Después de varias juntas con los esclavos de las demás haciendas e ingenios de la región, se acordó atacar la urbe el 24 de septiembre de 1811.Ese escenario de conspiración entre los esclavos y libertos, entre las haciendas y los ingenios próximos a la villa, eran tan comunes como muy silenciadas aquí, apuntó la especialista.Señaló que el suceso conspirativo logró establecer redes potentes entre los más humildes, las cuales se trenzaron en ciudades importantes de la isla.Pero las autoridades locales -al igual que en el resto de la nación-, se prepararon para minimizar al máximo los efectos de la insurrección en la zona camagüeyana, donde se desató la represión, incluida la pena capital, y las delaciones, lo cual culminó con el cese del movimiento en la isla, en 1812.Cada día las medidas de reprimenda se proyectaban con mayor precisión: un cuerpo de caballería, informes semanales con datos que revelaran evidencias concretas de los posibles sublevados y una Hermandad creada en nombre de la paz perdida.La embestida no solo se arreció en la ciudad sino también en las haciendas del campo, donde las referencias de sublevados fueron muchas y de forma sostenida.A pesar de la represión, argumentó la investigadora, la condición de esclavitud, el sufrimiento, el desgarro espiritual, emocional y físico les valió de plataforma de unidad para luchar contra la ignominiosa situación.Se organizaron en el campo cuadrillas aparte de la urbana, se creó una cárcel especial para los que fuesen cautivados y se subieron las recompensas monetarias ofrecidas oficialmente, además del peculio propio del Regidor Alguacil.Las iniciativas principeñas a fin de sofocar la rebelión sirvieron de pautas para el resto del país, donde se encontraron focos apontinos.La urbe se ubicó en el vórtice de la Conspiración de Aponte, no solo en los temores exacerbados, en las cuadrillas pagadas con los peculios propios, en las delaciones, castigos y muertes, sino también en el diálogo constante con las autoridades coloniales, sugerencias y llamados de alertas.Cabezas expuestas, azotes hasta la muerte, sanciones públicas, grilletes y deportaciones matizaban el ambiente de terror y muerte en la villa a fin de quebrantar el pensamiento libertario y audaz para la época.De acuerdo con las pesquisas, por ejemplo, algunas dotaciones sublevadas (casi un centenar de esclavos) de los ingenios de Maraguán, que incendiaron los trapiches "El Jobo", "Magantilla" y "La Candelaria", fueron asesinados todos por la policía montada.Dos esclavos delatores, celosos de la jefatura del movimiento en Puerto Príncipe, asignada por Aponte a los también esclavos Miguel González y Calixto Gutiérrez, malograron la conspiración en esta localidad.Confesiones del pardo Rafael Medrano y el negro Francisco Adán (nombres recogidos en las mencionadas actas), serían suficientes para la constitución de una audiencia que juzgaría la causa de los negros subversivos.El 29 de enero de 1812 tuvieron lugar las primeras ejecuciones por penas de muerte en Camagüey contra la conspiración antiesclavista y separatista de Aponte. La sentencia implicó a Calixto Gutiérrez, Nicolás Montalbán, Fermín Ravelo, José Miguel González, Ramón Recio, Pedro, Pablo y Manuel, sin apellidos en la documentación indagada.A propósito del Encuentro José Antonio Aponte in memóriam, el suceso fue evocado en el mismo escenario, el parque Agramonte, antigua Plaza de Armas, donde fuera aplicada la horca a los ocho negros cabecillas de la conspiración aquí hace 200 años.En los momentos de la conspiración, más de la mitad de la población existente en Puerto Príncipe -unos 70 mil habitantes- eran personas de color libres y esclavos, por lo que al igual que Aponte, deducen los estudiosos, fueron los libertos en su mayoría quienes lideraron el pensamiento y la acción en este territorio por varios meses consecutivos.Aunque la conspiración de Aponte no logró sus objetivos más radicales, demostró a negros y mulatos esclavos y libres, urbanos y rurales, que eran capaces de unirse para lograr a través de la lucha armada su libertad definitiva, concluyó Zabrina.Con hechos indubitables, añadió, manifestó al régimen colonial que sus temores a un espíritu liberador desde el seno de la masa esclavizada, inferiorizada, despreciada y considerada de incapaces, ya era un hecho en la isla.Los esclavos africanos traídos a Cuba a la fuerza, en brutal travesía por el Atlántico, fueron tratados como enemigos, exterminadores, asaltantes a la patria y de rebeldes sin causa, y sus ansias de libertad nunca fueron reconocidas por la colonia.Desde entonces, con Aponte, como diría el Poeta Nacional Nicolás Guillén, se comenzó a fraguar la emancipación cubana.*Corresponsal de Prensa Latina en la provincia cubana de Camagüey.arb/mg
martes, 31 de enero de 2012
viernes, 11 de noviembre de 2011
Fiesta Cultural en Camagüey
Traditional Culture Fiesta Returns to Camaguey
Thursday, 10 November 2011 16:53
Camaguey, Cuba, Nov 10.- The third edition of Fiesta del Tinajón, is underway in the central province of Camagüey until Sunday November 13. The event has become popular among the locals for being an event that promotes the interaction between inhabitants and visitors and the best of the local artistic talents in all manifestations of the arts. This becomes evident in the crowded Avenida de la Libertad and its adjacent streets where families go out ready to enjoy all the activities set to promote the rich history, culture and traditions of this almost 500 year old city.Professional and amateurs artists, students of art schools and workers of the main cultural institutions of the city work hard to deliver the citizens offerings according to their preferences.Simultaneously, a theoretical event is unravelling in the city. The event focuses on three main topics: Architecture and the city; literature made in Camagüey with special emphasis on Camagüey-born authors Emilio Ballagas and Gertrudis Gómez de Avellaneda, and Afro-descendants in Camagüey.The most anticipated moment of the Fiesta is the concert by Latin Grammy nominee Adalberto Álvarez — honorary president of the event— and folk dance group Rumbatá next Saturday in the Plaza de la Caridad. On Sunday 13, Frank Fernández will give a piano concert at the Teatro Principal of the city accompanied by the Symphony Orchestra of Camagüey, which is celebrating its 50th anniversary. (Granma).
PUBLICADO EN LA ALBORADA 11/11/11
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Thursday, 10 November 2011 16:53
Camaguey, Cuba, Nov 10.- The third edition of Fiesta del Tinajón, is underway in the central province of Camagüey until Sunday November 13. The event has become popular among the locals for being an event that promotes the interaction between inhabitants and visitors and the best of the local artistic talents in all manifestations of the arts. This becomes evident in the crowded Avenida de la Libertad and its adjacent streets where families go out ready to enjoy all the activities set to promote the rich history, culture and traditions of this almost 500 year old city.Professional and amateurs artists, students of art schools and workers of the main cultural institutions of the city work hard to deliver the citizens offerings according to their preferences.Simultaneously, a theoretical event is unravelling in the city. The event focuses on three main topics: Architecture and the city; literature made in Camagüey with special emphasis on Camagüey-born authors Emilio Ballagas and Gertrudis Gómez de Avellaneda, and Afro-descendants in Camagüey.The most anticipated moment of the Fiesta is the concert by Latin Grammy nominee Adalberto Álvarez — honorary president of the event— and folk dance group Rumbatá next Saturday in the Plaza de la Caridad. On Sunday 13, Frank Fernández will give a piano concert at the Teatro Principal of the city accompanied by the Symphony Orchestra of Camagüey, which is celebrating its 50th anniversary. (Granma).
PUBLICADO EN LA ALBORADA 11/11/11
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jueves, 20 de octubre de 2011
Ballet de Camagüey
Camaguey Cuban Ballet Premieres in Paris
Prensa Latina - Oct 16
Paris, Oct 16 (Prensa Latina) To come to one of the Meccas of classical dance worldwide, it must be done in style, and this is what Camaguey's Cuban Ballet intends to do, with its premiere in this capital of "Flammes de Paris".
This demanding work has never been presented by the prestigious company from Camaguey, whose historic center is a UNESCO World Heritage Site. The first performance will be in the City of Light today, and tomorrow the company presents the work at the Palais des Congres in Porte de Maillot.
Flammes de Paris (Flames of Paris) is a Russian ballet in four acts with music by Boris Assafiev and it was conceived in 1932. However, it has evolved considerably, the last adaptation being the modern version created in 2008 by the Bolshoi of Moscow.
Still, it is a little-known ballet that pays homage to the French Revolution of 1789, and is performed by the Cuban ballet company with a version of the choreographer Lila de la Torre. The challenge seems huge as they perform to the 3,700 patrons in the Congress Palace.
Carmen Mayans, the producer in France of the Camaguey group presentations, told Prensa Latina that it is a colossal effort to promote a work performed by talents of Cuban and Russian dance.
After two presentations in Paris, the Ballet of Camaguey will perform in the Zenith of Toulouse, Opera de Massy, Le Dome de Marseille, Zenith de Saint Etienne, and stages of Lyon, Niza, Bordeaux and Annecy, among other cities.
Another notable Cuban cultural event in France will take place before the end of the year with the return of the company of Santiago Alfonso and Varietés Havana Tropical, which enjoyed great success in Europe last year.
Prensa Latina - Oct 16
Paris, Oct 16 (Prensa Latina) To come to one of the Meccas of classical dance worldwide, it must be done in style, and this is what Camaguey's Cuban Ballet intends to do, with its premiere in this capital of "Flammes de Paris".
This demanding work has never been presented by the prestigious company from Camaguey, whose historic center is a UNESCO World Heritage Site. The first performance will be in the City of Light today, and tomorrow the company presents the work at the Palais des Congres in Porte de Maillot.
Flammes de Paris (Flames of Paris) is a Russian ballet in four acts with music by Boris Assafiev and it was conceived in 1932. However, it has evolved considerably, the last adaptation being the modern version created in 2008 by the Bolshoi of Moscow.
Still, it is a little-known ballet that pays homage to the French Revolution of 1789, and is performed by the Cuban ballet company with a version of the choreographer Lila de la Torre. The challenge seems huge as they perform to the 3,700 patrons in the Congress Palace.
Carmen Mayans, the producer in France of the Camaguey group presentations, told Prensa Latina that it is a colossal effort to promote a work performed by talents of Cuban and Russian dance.
After two presentations in Paris, the Ballet of Camaguey will perform in the Zenith of Toulouse, Opera de Massy, Le Dome de Marseille, Zenith de Saint Etienne, and stages of Lyon, Niza, Bordeaux and Annecy, among other cities.
Another notable Cuban cultural event in France will take place before the end of the year with the return of the company of Santiago Alfonso and Varietés Havana Tropical, which enjoyed great success in Europe last year.
viernes, 7 de octubre de 2011
Nueva imagen de la Virgen de la Caridad
Producen en Cuba disco dedicado a Virgen de la Caridad
Escrito por Martha Cabrales Arias
05 de octubre de 2011, 14:43Por Martha Cabrales AriasSantiago de Cuba, 5 oct (PL) Un disco dedicado a la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, está hoy en postproducción a cargo de BisMusic, de la compañía ARTEX, informó José Manuel García, responsable principal del empeño artístico. En declaraciones a Prensa Latina, García precisó que con el título Virgen de la Esperanza, la placa deberá estar lista a inicios del próximo año y se sumará a la celebración de los 400 años del hallazgo en la Bahía de Nipe de la efigie de la deidad.Explicó que serán 15 piezas, la mayoría de ellas popularizadas a lo largo del tiempo por legendarios compositores e intérpretes del pentagrama nacional, entre los cuales sobresalen Sindo Garay, María Teresa Vera, Compay Segundo, Fernando Alvarez y Bienvenido Julián Gutiérrez.Puntualizó el creador que todos los números están dedicados a la Virgen Mambisa y son interpretados casi en su totalidad por solistas y agrupaciones de esta ciudad como son la familia Varela-Miranda, el septeto Ecos del Tivolí, José Aquiles, Los Guanches y Azabache, entre otros.De acuerdo con García, gerente de producción del sello BisMusic, la obra incluirá un DVD con valoraciones de personalidades cubanas acerca de la impronta de la Virgen de la Caridad del Cobre en la conformación de la identidad nacional.Indicó que lo acompañan Eddy Cardoza y Gonzalo González en la producción, a la cual contribuyeron decisivamente las autoridades locales.Resaltó la notable colaboración de la doctora Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales e Historiadora de la Ciudad; el padre Jorge Catasús y el presidente de la Unión de Escritores y Artistas en la provincia, el compositor Rodolfo Vaillant.rmh/mc
Escrito por Martha Cabrales Arias
05 de octubre de 2011, 14:43Por Martha Cabrales AriasSantiago de Cuba, 5 oct (PL) Un disco dedicado a la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, está hoy en postproducción a cargo de BisMusic, de la compañía ARTEX, informó José Manuel García, responsable principal del empeño artístico. En declaraciones a Prensa Latina, García precisó que con el título Virgen de la Esperanza, la placa deberá estar lista a inicios del próximo año y se sumará a la celebración de los 400 años del hallazgo en la Bahía de Nipe de la efigie de la deidad.Explicó que serán 15 piezas, la mayoría de ellas popularizadas a lo largo del tiempo por legendarios compositores e intérpretes del pentagrama nacional, entre los cuales sobresalen Sindo Garay, María Teresa Vera, Compay Segundo, Fernando Alvarez y Bienvenido Julián Gutiérrez.Puntualizó el creador que todos los números están dedicados a la Virgen Mambisa y son interpretados casi en su totalidad por solistas y agrupaciones de esta ciudad como son la familia Varela-Miranda, el septeto Ecos del Tivolí, José Aquiles, Los Guanches y Azabache, entre otros.De acuerdo con García, gerente de producción del sello BisMusic, la obra incluirá un DVD con valoraciones de personalidades cubanas acerca de la impronta de la Virgen de la Caridad del Cobre en la conformación de la identidad nacional.Indicó que lo acompañan Eddy Cardoza y Gonzalo González en la producción, a la cual contribuyeron decisivamente las autoridades locales.Resaltó la notable colaboración de la doctora Olga Portuondo, Premio Nacional de Ciencias Sociales e Historiadora de la Ciudad; el padre Jorge Catasús y el presidente de la Unión de Escritores y Artistas en la provincia, el compositor Rodolfo Vaillant.rmh/mc
domingo, 2 de octubre de 2011
Plaza de la Merced
La Merced, plaza que brotó de una laguna
27 de septiembre de 2011, 01:06Por Mabel Guerra García*
Camagüey, Cuba (PL) Desde sus orígenes, la Plaza de la Merced ha sido uno de los espacios más vistosos y concurridos de esta villa cubana, conforme la vida, las costumbres y las tradiciones de sus habitantes.
Otros Exclusivos:
*Cuba: Huellas de inmigrantes en el Hotel Plaza
*Caminos de la arqueología en occidente de Cuba
*Cuba potencia el uso de sus tierrasErigida hace varias centurias en el verdadero corazón de la ciudad, la plaza posee un atractivo especial que, a pesar de los años, aún le dan el heterogéneo paisaje arquitectónico y los aires místicos, culturales y funcionales que se cimentaron y evolucionaron en su entorno hasta nuestros días.
Pasados los siglos, la Merced o Plaza de los Trabajadores, nombre actual, se ha convertido entre las numerosas plazas existentes aquí en sitio de estacionamiento favorito para las generaciones de camagüeyanos o visitantes, por los usos múltiples y cotidianos de los edificios que la definen y por ser sugestivo escenario de recreo espiritual.Atestiguan los investigadores que muchas de las edificaciones que la delimitan, como la de estilo art déco en que se ubican hoy Radio Cadena Agramonte y Radio Camagüey, construida en los años 40 del pasado siglo, reafirmaron a esta villa cubana "su rango de gran ciudad".Su figura triangular, que marca el sendero hacia importantes y bulliciosas rutas de esta localidad, justifica también el agitado y profuso tránsito de automóviles y peatones que a diario se observa.La prosperidad y desarrollo de la Merced sellaron a través del tiempo su carácter simbólico en el conjunto de plazas de la isla de Cuba, con la particularidad de que emergió de una de las cuatro grandes lagunas existentes en el cacicazgo de Camagüebax, donde se instaló definitivamente la ciudad de Camagüey en 1528.Esas lagunas servían a las necesidades hogareñas de los vecinos de la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe -fundada en 1514-, excepto la del agua potable, por estar generalmente infestada y, en consecuencia, causar el mal de las culebras, según contaron los primeros habitantes al obispo Morell de Santa Cruz cuando la visitó en 1756.Las primeras noticias sobre la urbanización en la zona datan del siglo XVI, cuando Juan Griego erigió una ermita en el límite entre el campo y el poblado. En 1601 la ermita fue cedida a frailes mercedarios, llegados de Santo Domingo, para levantar un convento mediante donativos de los principales moradores de Puerto Príncipe.La edificación de la iglesia confirió importancia al área, pero la definición de su espacio presente no se consolidó hasta el siglo XVIII, en que, al desaparecer la laguna, se compacta la perspectiva urbana histórica que enlaza la Plaza de la Merced con la de Nuestra Señora de la Soledad.Durante este siglo se construyeron además las viviendas uniplantas que fueron cerrando el lugar hasta someterlo a la geometría triangular que posee.El convento e iglesia de Nuestra Señora de la Merced, al que debió su nombre original este popular sitio, no solo fue uno de los edificios religiosos más hermosos del país, sino que devino centro cultural de gran importancia.Los jóvenes principeños de la época estudiaron en el templo (de tres naves con bóvedas de cañón construidas con ladrillos) gramática, filosofía y teología, saberes que se consideraban indispensables para hacer de la villa un centro político y administrativo de valía.Entrado el siglo XIX, la plaza de la Merced, además de ser sede de las actividades religiosas, se convirtió en un importante núcleo comercial, debido a los numerosos negocios que se instalaron en ella. También allí se desplegaron actividades de índole recreativa como representaciones teatrales y ferias.La compañía ecuestre de don Juan Breschard, una de las tantas agrupaciones que recorrían las urbes de la isla de Cuba por entonces, eligió en 1817 este terreno para sus funciones de circo-teatro.Edificaciones como símbolo y ejemplo del desarrollo económico de la metrópoli se levantaron igualmente en la plaza durante este siglo. Tal es el caso de la mansión donde nació Ignacio Agramonte, insigne patriota de la gesta independentista de 1868-1878, en uno de los edificios más atípicos de Camagüey, convertido hoy en museo.Aire de modernidad le confirió asimismo la colocación de un reloj público en la torre de la iglesia de la Merced, que desde entonces, por más de cien años, ha anunciado a los habitantes de esta ciudad las horas, los cuartos, las medias horas y los tres cuartos, mediante sus campanadas.Se produjeron en su entorno la apertura de fondas y del Hotel El Lucero, después Hotel Español, que llegó a convertirse en un acogedor espacio para el billar, las mesas de tresillas, los juegos de dominó y ajedrez, y la cantina y el restaurante, con servicio a domicilio.La presencia de los Carmelitas en el Convento de la Merced introdujo en aquella época la tradicional procesión del Niño de Praga, que mantuvo su salida en cada Semana Santa del Santo Sepulcro, joya de la orfebrería que recorre aún importantes espacios de Camagüey sobre los hombros de feligreses.Dicha peregrinación, con partida desde la Plaza, devino espectáculo cultural que continúa atrayendo a creyentes y no creyentes.A raíz de la primera intervención norteamericana, se le cambió el nombre a la Merced por el de Charles A. Dana, director del periódico Sun de Nueva York, nombre oficial que muy pocos incorporaron, según reseñas de la época. Aún se conserva una lápida de mármol con aquel topónimo en el exterior de la iglesia.La creación allí de un parque con bancos, árboles y un estanquillo de prensa, en 1901, ofreció a los camagüeyanos un nuevo espacio de reunión en esta plaza, un calificativo que nunca perdió.Jóvenes intelectuales de la legendaria urbe concurrían al sitio donde tuvo su peña el Poeta Nacional Nicolás Guillén (1902-1989)y en cuyo centro el Ayuntamiento había plantado una ceiba para celebrar la instauración de la República en 1902.Aunque el parque fue eliminado años más tarde, el árbol se mantiene todavía, como auténtica pieza dentro del sistema de signos y de la cultura de Camagüey, rodeado de un muro de granito con verjas de hierro al estilo colonial.Además de servir de soporte en el 2005 a La gran manzana, del joven artista de la plástica Ricardo de Armas, la ceiba se ha convertido, junto a su Plaza, en escenario para los artesanos camagüeyanos durante las tradicionales fiestas de la Carcoma y de Barro y Fuego, entre otros eventos culturales de la ciudad.A ella se asocia el Teatro del Pueblo durante los festejos del San Juan, en junio de cada año.La modernidad del siglo XX trajo a la imagen de la Merced un marcado eclecticismo, que perdura en edificios como el que ocupó un banco canadiense, el de la Benemérita Sociedad Popular de Santa Cecilia o el de la tienda La Gran Señora, así como inmuebles de apartamentos construidos en su contexto.En su asiento tuvo lugar el 7 de agosto de 1925 la clausura del III Congreso Nacional Obrero, en el que participaron más de cien delegados de 82 organizaciones sindicales, un gran acontecimiento histórico.Quizás porque devino acostumbrado sitio de concentración para diversos actos políticos y culturales de carácter obrero y popular, fundamentalmente en la etapa revolucionaria, se la denominó con el apelativo vigente de Plaza de los Trabajadores.Por algún tiempo, en uno de los edificios del entorno también radicó la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en esta provincia.Renovada con luminarias y demás elementos propios de las ciudades modernas, la bella Plaza mantiene sus encantos y el ritmo de la vida que le imprime su gente.* Corresponsal de Prensa Latina en la provincia de Camagüey.Em/mg
27 de septiembre de 2011, 01:06Por Mabel Guerra García*
Camagüey, Cuba (PL) Desde sus orígenes, la Plaza de la Merced ha sido uno de los espacios más vistosos y concurridos de esta villa cubana, conforme la vida, las costumbres y las tradiciones de sus habitantes.
Otros Exclusivos:
*Cuba: Huellas de inmigrantes en el Hotel Plaza
*Caminos de la arqueología en occidente de Cuba
*Cuba potencia el uso de sus tierrasErigida hace varias centurias en el verdadero corazón de la ciudad, la plaza posee un atractivo especial que, a pesar de los años, aún le dan el heterogéneo paisaje arquitectónico y los aires místicos, culturales y funcionales que se cimentaron y evolucionaron en su entorno hasta nuestros días.
Pasados los siglos, la Merced o Plaza de los Trabajadores, nombre actual, se ha convertido entre las numerosas plazas existentes aquí en sitio de estacionamiento favorito para las generaciones de camagüeyanos o visitantes, por los usos múltiples y cotidianos de los edificios que la definen y por ser sugestivo escenario de recreo espiritual.Atestiguan los investigadores que muchas de las edificaciones que la delimitan, como la de estilo art déco en que se ubican hoy Radio Cadena Agramonte y Radio Camagüey, construida en los años 40 del pasado siglo, reafirmaron a esta villa cubana "su rango de gran ciudad".Su figura triangular, que marca el sendero hacia importantes y bulliciosas rutas de esta localidad, justifica también el agitado y profuso tránsito de automóviles y peatones que a diario se observa.La prosperidad y desarrollo de la Merced sellaron a través del tiempo su carácter simbólico en el conjunto de plazas de la isla de Cuba, con la particularidad de que emergió de una de las cuatro grandes lagunas existentes en el cacicazgo de Camagüebax, donde se instaló definitivamente la ciudad de Camagüey en 1528.Esas lagunas servían a las necesidades hogareñas de los vecinos de la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe -fundada en 1514-, excepto la del agua potable, por estar generalmente infestada y, en consecuencia, causar el mal de las culebras, según contaron los primeros habitantes al obispo Morell de Santa Cruz cuando la visitó en 1756.Las primeras noticias sobre la urbanización en la zona datan del siglo XVI, cuando Juan Griego erigió una ermita en el límite entre el campo y el poblado. En 1601 la ermita fue cedida a frailes mercedarios, llegados de Santo Domingo, para levantar un convento mediante donativos de los principales moradores de Puerto Príncipe.La edificación de la iglesia confirió importancia al área, pero la definición de su espacio presente no se consolidó hasta el siglo XVIII, en que, al desaparecer la laguna, se compacta la perspectiva urbana histórica que enlaza la Plaza de la Merced con la de Nuestra Señora de la Soledad.Durante este siglo se construyeron además las viviendas uniplantas que fueron cerrando el lugar hasta someterlo a la geometría triangular que posee.El convento e iglesia de Nuestra Señora de la Merced, al que debió su nombre original este popular sitio, no solo fue uno de los edificios religiosos más hermosos del país, sino que devino centro cultural de gran importancia.Los jóvenes principeños de la época estudiaron en el templo (de tres naves con bóvedas de cañón construidas con ladrillos) gramática, filosofía y teología, saberes que se consideraban indispensables para hacer de la villa un centro político y administrativo de valía.Entrado el siglo XIX, la plaza de la Merced, además de ser sede de las actividades religiosas, se convirtió en un importante núcleo comercial, debido a los numerosos negocios que se instalaron en ella. También allí se desplegaron actividades de índole recreativa como representaciones teatrales y ferias.La compañía ecuestre de don Juan Breschard, una de las tantas agrupaciones que recorrían las urbes de la isla de Cuba por entonces, eligió en 1817 este terreno para sus funciones de circo-teatro.Edificaciones como símbolo y ejemplo del desarrollo económico de la metrópoli se levantaron igualmente en la plaza durante este siglo. Tal es el caso de la mansión donde nació Ignacio Agramonte, insigne patriota de la gesta independentista de 1868-1878, en uno de los edificios más atípicos de Camagüey, convertido hoy en museo.Aire de modernidad le confirió asimismo la colocación de un reloj público en la torre de la iglesia de la Merced, que desde entonces, por más de cien años, ha anunciado a los habitantes de esta ciudad las horas, los cuartos, las medias horas y los tres cuartos, mediante sus campanadas.Se produjeron en su entorno la apertura de fondas y del Hotel El Lucero, después Hotel Español, que llegó a convertirse en un acogedor espacio para el billar, las mesas de tresillas, los juegos de dominó y ajedrez, y la cantina y el restaurante, con servicio a domicilio.La presencia de los Carmelitas en el Convento de la Merced introdujo en aquella época la tradicional procesión del Niño de Praga, que mantuvo su salida en cada Semana Santa del Santo Sepulcro, joya de la orfebrería que recorre aún importantes espacios de Camagüey sobre los hombros de feligreses.Dicha peregrinación, con partida desde la Plaza, devino espectáculo cultural que continúa atrayendo a creyentes y no creyentes.A raíz de la primera intervención norteamericana, se le cambió el nombre a la Merced por el de Charles A. Dana, director del periódico Sun de Nueva York, nombre oficial que muy pocos incorporaron, según reseñas de la época. Aún se conserva una lápida de mármol con aquel topónimo en el exterior de la iglesia.La creación allí de un parque con bancos, árboles y un estanquillo de prensa, en 1901, ofreció a los camagüeyanos un nuevo espacio de reunión en esta plaza, un calificativo que nunca perdió.Jóvenes intelectuales de la legendaria urbe concurrían al sitio donde tuvo su peña el Poeta Nacional Nicolás Guillén (1902-1989)y en cuyo centro el Ayuntamiento había plantado una ceiba para celebrar la instauración de la República en 1902.Aunque el parque fue eliminado años más tarde, el árbol se mantiene todavía, como auténtica pieza dentro del sistema de signos y de la cultura de Camagüey, rodeado de un muro de granito con verjas de hierro al estilo colonial.Además de servir de soporte en el 2005 a La gran manzana, del joven artista de la plástica Ricardo de Armas, la ceiba se ha convertido, junto a su Plaza, en escenario para los artesanos camagüeyanos durante las tradicionales fiestas de la Carcoma y de Barro y Fuego, entre otros eventos culturales de la ciudad.A ella se asocia el Teatro del Pueblo durante los festejos del San Juan, en junio de cada año.La modernidad del siglo XX trajo a la imagen de la Merced un marcado eclecticismo, que perdura en edificios como el que ocupó un banco canadiense, el de la Benemérita Sociedad Popular de Santa Cecilia o el de la tienda La Gran Señora, así como inmuebles de apartamentos construidos en su contexto.En su asiento tuvo lugar el 7 de agosto de 1925 la clausura del III Congreso Nacional Obrero, en el que participaron más de cien delegados de 82 organizaciones sindicales, un gran acontecimiento histórico.Quizás porque devino acostumbrado sitio de concentración para diversos actos políticos y culturales de carácter obrero y popular, fundamentalmente en la etapa revolucionaria, se la denominó con el apelativo vigente de Plaza de los Trabajadores.Por algún tiempo, en uno de los edificios del entorno también radicó la sede de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en esta provincia.Renovada con luminarias y demás elementos propios de las ciudades modernas, la bella Plaza mantiene sus encantos y el ritmo de la vida que le imprime su gente.* Corresponsal de Prensa Latina en la provincia de Camagüey.Em/mg
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Historia camagüeyana
lunes, 12 de septiembre de 2011
El color cubano
Juventud Rebelde digital@juventudrebelde.cu10 de Septiembre del 2011 21:16:38 CDT
No se explica Cuba sin África, como tampoco sin las muchas Españas ni la impronta de otros pueblos europeos, asiáticos o de las cercanías americanas. Ni siquiera sin los pobladores originarios —los únicos que estaban aquí—, de los cuales apenas quedan reducidos vestigios tras la cruenta dominación hispánica.
Sin embargo, para que se revelara la raíz africana en su altura e intensidad hubo que vencer acendrados prejuicios y siglos de estulticia. A fin de cuentas, entre los que llegaron, a los africanos les tocó la peor parte: traídos a la fuerza, brutalmente desarraigados, explotados como esclavos y ninguneados como personas.
Esa realidad, que se arrastró luego de la abolición de la esclavitud, nunca debe ignorarse. No la obviaron los hombres y mujeres que en medio del marasmo republicano —Fernando Ortiz, Rómulo Lachatañeré, Lydia Cabrera, Alejo Carpentier, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, Argeliers León, Odilio Urfé, Wifredo Lam, Roberto Diago, Nicolás Guillén, Gustavo Urrutia, Walterio Carbonell, entre otros— se empeñaron en jerarquizar los aportes de los africanos y sus descendientes a la fragua y desarrollo de la cultura nacional, fundamento que solo comenzó a empinarse hacia la plenitud —claro está, no sin obstáculos ni dificultades— luego de las radicales transformaciones revolucionarias operadas desde hace medio siglo en el país.
En la misión de continuar desbrozando caminos en la hora actual destaca el trabajo científico de la Fundación Fernando Ortiz, presidida por el poeta, novelista y etnólogo Miguel Barnet, que ha encontrado abonado el terreno para la promoción de los resultados de sus colaboradores en un sistema editorial que desde los tempranos 60 ha privilegiado la publicación de libros que dan cuenta de las múltiples contribuciones de la raíz africana, incluyendo la producción intelectual de los autores de ese continente y del entorno caribeño.
Entre las más recientes entregas, correspondientes a la agenda nacional por el Año de los Afrodescendientes, figuran la reedición de El engaño de las razas, de Fernando Ortiz; la promoción de Relación barrio - juego abakuá en la ciudad de La Habana, de Ramón Torres Zayas; y como novedades Las relaciones raciales en Cuba, de varios autores; y Fernando Ortiz ante el enigma de la criminalidad cubana, de David López Ximeno. A estos títulos la Editorial Oriente sumó Cultura rastafari en Cuba, de Samuel Furé Davis.
El texto orticiano, aparecido inicialmente en 1946, quizá sea el más completo ensayo desmitificador de cuánta superchería pseudocientífica ha tratado de justificar presuntas ventajas y desventajas raciales encaminadas a la imposición hegemónica. Tras una exhaustiva exposición, el maestro concluye que «todos los seres humanos, dignamente humanos, debieran ayudar a la buena faena de ir desvaneciendo esos fantasmas enemigos que son las razas».
Las relaciones... reúne, oportunamente, siete estudios que diagnostican y revelan, bajo un prisma metodológico riguroso y desde la experiencia de campo, las causas y manifestaciones racistas que aún perviven en diversos estratos y comunidades de la Isla. López Ximeno, por su parte, estudia la evolución del propio Ortiz en sus apreciaciones sobre el determinismo racista entre el color de la piel y la propensión a la delincuencia, con lo que rebate la idea de la supuesta criminalidad de cierto grupo social en relación con su origen étnico, devenido factor para el desencadenamiento de prejuicios y actitudes que impiden la más justa comprensión del problema.
Siguiendo pautas trazadas por Lydia Cabrera, Rafael López Valdés y el mismo Ortiz, Torres Zayas aporta un interesantísimo y muy completo estudio que trasciende la territorialización de los juegos abakuá en la capital, para valorar en su más exacta expresión, el peso histórico, la relevancia social y la ética de los cubanos adscritos a esas sociedades.
En cuanto a la investigación de Furé Davis, inaugura la mirada integral, desde nuestra óptica, de uno de los fenómenos más llamativos y controvertidos de la cultura contemporánea: el rastafarismo, cuyo icono más visible es el jamaicano Bob Marley.
Estas publicaciones en su conjunto pueden tomarse como nuevas revelaciones de lo que Guillén anticipó como real perspectiva integradora de nuestra identidad con una frase: el color cubano.
Tomado del periódico "Juventud Rebelde", 10 de septiembre/2011
No se explica Cuba sin África, como tampoco sin las muchas Españas ni la impronta de otros pueblos europeos, asiáticos o de las cercanías americanas. Ni siquiera sin los pobladores originarios —los únicos que estaban aquí—, de los cuales apenas quedan reducidos vestigios tras la cruenta dominación hispánica.
Sin embargo, para que se revelara la raíz africana en su altura e intensidad hubo que vencer acendrados prejuicios y siglos de estulticia. A fin de cuentas, entre los que llegaron, a los africanos les tocó la peor parte: traídos a la fuerza, brutalmente desarraigados, explotados como esclavos y ninguneados como personas.
Esa realidad, que se arrastró luego de la abolición de la esclavitud, nunca debe ignorarse. No la obviaron los hombres y mujeres que en medio del marasmo republicano —Fernando Ortiz, Rómulo Lachatañeré, Lydia Cabrera, Alejo Carpentier, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, Argeliers León, Odilio Urfé, Wifredo Lam, Roberto Diago, Nicolás Guillén, Gustavo Urrutia, Walterio Carbonell, entre otros— se empeñaron en jerarquizar los aportes de los africanos y sus descendientes a la fragua y desarrollo de la cultura nacional, fundamento que solo comenzó a empinarse hacia la plenitud —claro está, no sin obstáculos ni dificultades— luego de las radicales transformaciones revolucionarias operadas desde hace medio siglo en el país.
En la misión de continuar desbrozando caminos en la hora actual destaca el trabajo científico de la Fundación Fernando Ortiz, presidida por el poeta, novelista y etnólogo Miguel Barnet, que ha encontrado abonado el terreno para la promoción de los resultados de sus colaboradores en un sistema editorial que desde los tempranos 60 ha privilegiado la publicación de libros que dan cuenta de las múltiples contribuciones de la raíz africana, incluyendo la producción intelectual de los autores de ese continente y del entorno caribeño.
Entre las más recientes entregas, correspondientes a la agenda nacional por el Año de los Afrodescendientes, figuran la reedición de El engaño de las razas, de Fernando Ortiz; la promoción de Relación barrio - juego abakuá en la ciudad de La Habana, de Ramón Torres Zayas; y como novedades Las relaciones raciales en Cuba, de varios autores; y Fernando Ortiz ante el enigma de la criminalidad cubana, de David López Ximeno. A estos títulos la Editorial Oriente sumó Cultura rastafari en Cuba, de Samuel Furé Davis.
El texto orticiano, aparecido inicialmente en 1946, quizá sea el más completo ensayo desmitificador de cuánta superchería pseudocientífica ha tratado de justificar presuntas ventajas y desventajas raciales encaminadas a la imposición hegemónica. Tras una exhaustiva exposición, el maestro concluye que «todos los seres humanos, dignamente humanos, debieran ayudar a la buena faena de ir desvaneciendo esos fantasmas enemigos que son las razas».
Las relaciones... reúne, oportunamente, siete estudios que diagnostican y revelan, bajo un prisma metodológico riguroso y desde la experiencia de campo, las causas y manifestaciones racistas que aún perviven en diversos estratos y comunidades de la Isla. López Ximeno, por su parte, estudia la evolución del propio Ortiz en sus apreciaciones sobre el determinismo racista entre el color de la piel y la propensión a la delincuencia, con lo que rebate la idea de la supuesta criminalidad de cierto grupo social en relación con su origen étnico, devenido factor para el desencadenamiento de prejuicios y actitudes que impiden la más justa comprensión del problema.
Siguiendo pautas trazadas por Lydia Cabrera, Rafael López Valdés y el mismo Ortiz, Torres Zayas aporta un interesantísimo y muy completo estudio que trasciende la territorialización de los juegos abakuá en la capital, para valorar en su más exacta expresión, el peso histórico, la relevancia social y la ética de los cubanos adscritos a esas sociedades.
En cuanto a la investigación de Furé Davis, inaugura la mirada integral, desde nuestra óptica, de uno de los fenómenos más llamativos y controvertidos de la cultura contemporánea: el rastafarismo, cuyo icono más visible es el jamaicano Bob Marley.
Estas publicaciones en su conjunto pueden tomarse como nuevas revelaciones de lo que Guillén anticipó como real perspectiva integradora de nuestra identidad con una frase: el color cubano.
Tomado del periódico "Juventud Rebelde", 10 de septiembre/2011
sábado, 27 de agosto de 2011
El último aldabonazo
Ultimo Aldabonazo, Eduardo R. Chibás
Su último discurso el 5 de agosto de 1951CMQ - Estudio 3
Todos los domingos a las 8 de la noche por estos micrófonos en la CMQ, que durante 7 años han estado defendiendo los intereses fundamentales de nuestro pueblo. Grave la situación que confronta el país cuando la familia Carlos Prío se lanza al control de la radiofusión, se lanza al control de la televisión, como antes se lanzara al control de los omnibus, de las comunicaciones y despues tambien a la terminante omnibus. Están siguiendo la política peronista y la politica de Trujillo.Hace cinco siglos el Tribunal de la Inquisición le gritaba a Galileo: ¡Mentiroso y Engañador! ¡Presenta las pruebas de que la tierra se mueve alrededor del Sol! Galileo no pudo presentar las pruebas físicas del hecho evidente, y fue condenado, pero siguió repitiendo, firme en su convicción moral: "¡Pero se mueve!" "¡Pero se mueve!"Hace cinco años acusé al Ministro de Educación José Manuel Alemán, de robar los dineros del material y el desayuno escolar y de estar fomentando en Miami un imperio de propiedades inmuebles. El Ministro Alemán y todos sus corifeos atronaron el espacio gritando: ¡Mentiroso! ¡Calumniador! ¡Presenta las pruebas! Yo no pude presentar las pruebas físicas de que se estaban robando el dinero del Tesoro Nacional, pero seguí repitiendo, firme en mi convicción moral: ¡Se lo roban! ¡Se lo roban!Ahora acuso al Gobierno de Carlos Prío de ser el más corrompido de cuantos ha tenido la República hasta el presente y a su Ministro de Educación, Aureliano Sánchez Arango, --que ha sustituido el BAGA por el ASA-- de robarse los dineros del material y el desayuno escolar y de realizar grandes inversiones en Guatemala y otras Repúblicas de la América Central al no permitirle el Gobierno de Washington entrar en los Estados Unidos por sus antecedentes comunistas.El domingo pasado, desde esta misma tribuna de orientación y combate, presenté al pueblo pruebas irrefutables de la enorme corrupción del régimen de Prío: fotografías de escuelas y hospitales en la miseria, contrastando con las fincas y palacetes ostentosos de gobernantes que hace poco vivían en la pobreza. Sin embargo; a pesar de que las continuas depredaciones del Machadato, de Batista, de Grau San Martín y Carlos Prío no han conseguido embotar la sensibilidad moral del pueblo cubano, lo que habla muy alto de la firmeza de sus virtudes, mis palabras del pasado domingo no tuvieron toda la resonancia que la grave situación requería. Cuba necesita despertar. Pero mi aldabonazo no fue, quizás, lo suficiente fuerte. Seguiremos llamando a la conciencia del pueblo cubano.Por su posición geográfica, la riqueza de su suelo y la inteligencia natural de sus habitantes, Cuba tiene reservado en la historia un grandioso destino, pero debe realizarlo. Otros pueblos asentados en islas que no gozan de nuestra situación geográfica privilegiada, han desempeñado en la Historia un papel de preeminencia singular. En cambio, Cuba ha visto frustrado su destino histórico, hasta ahora, por la corrupción y ceguera de sus gobernantes, cuyo pensamiento salvo excepciones-- ha volado siempre a ras de tierra.La feliz conjunción de factores naturales tan propicios a un gran destino, unido a la alta calidad de nuestro pueblo, sólo espera la gestión honrada y capaz de un equipo gobernante que esté a la altura de su misión histórica. Ese equipo no puede ser el del Gobierno actual, corrompido hasta la médula, aunque se disfrace de nuevos rumbos para encubrir sus robos, sus contrabandos y desvergüenza. Ni puede ser la falsa oposición de Batista, que alienta el regreso de los coroneles, el palmacristi, la goma y el plan de fuga, con la taimada ayuda del comunismo internacional. Ni tampoco puede ser el grupo de despechados que siguen al ex-Presidente Grau. El único equipo gobernante capaz de salvar a Cuba es el del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos), con su línea antipactista de la independencia política, que no admite transacciones ni componendas.¡Compañeros de la Ortodoxia, adelante! ¡Por la independencia económica, la libertad política y la justicia social! ¡A barrer a los ladrones del gobierno! ¡Vergüenza contra dinero!¡Pueblo de Cuba, levántate y anda! ¡Pueblo cubano, despierta! ¡Este es el último aldabonazo!
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